jueves 29 de septiembre de 2011

Otra vez

¿Cómo volví a llegar aquí? Estoy en la sala de salidas y veo que es inminente tu viaje. De las despedidas, ésta es en la que tengo más experiencia, sin embargo, otra vez siento que un poco de mí se desmorona. Es siempre el mismo rito: la frialdad del tipo que revisa tu boleto y su mirada de fastidio cuando comprueba que tú efectivamente eres tú. El laberinto de cordones que indica tu trayectoria a la sala de espera donde tomarás tu vuelo: la ruta inminente del adiós delimitada por cuerdas delgadas. Así es, llegó el momento otra vez. Insisto, a pesar de la familiaridad creo que otra vez me esta costando trabajo. Me sonríes, me dices que todo estará bien. El tipo de los boletos nos mira con sorna. Pienso que seguramente ve despedidas como esta todos los días. Su labor lo ha oficilizado como un agente del adiós o un gendarme al servicio del tramite del olvido. Por eso nos ve y no duda en interrumpirnos y senalarme que esta zona es exclusiva de los viajeros. Y a dicho conjunto, yo no pertenezco.El reloj inevitablemente llega a la hora señalada y me dices que te tienes que ir. Me tomas de las manos y me das un abrazo. Me murmuras que pronto nos veremos y que el tiempo se ira volando. Posteriormente te pierdes en ese laberinto que finalmente te llevará a tu destino sin mí. Veo que te pierdes y pienso en detenerte. Luego razono y reconozco que estoy en la terminal y veo que te despides de mí a lo lejos. Te pierdes, me pierdo.