jueves 30 de junio de 2011
Tú
Si no fuera por estos momentos sería difícil reconocer lo que has logrado. ¿Recuerdas cómo llegaste sin nada? Sólo estabas tú ante un futuro incierto porque toda tu línea de destino que te habías trazado no se cumplió. Eras tú un poco del pasado y quizá en lo que te querías convertir . Un saco de pana comprado en el Rastro de Madrid y una pluma fue tu carta de presentación. Nunca hubiera imaginado que todo ese esfuerzo iba a prosperar y que con el paso del tiempo esos momentos de incertidumbre se convirtieron en buenos recuerdos de una epopeya personal. Personas se quedaron en el camino; unas por destino y las otras por cambios de escenarios en la vida profesional. Tú sigues aquí, completo, con corazón joven y un espíritu que quiere ser libre. Un poco como lo eras antes de entrar en ese mundo de responsabilidades que poco a poco te va absorbiendo. Todavía te veo pidiendo tu acceso a la redacción y no puedo evitar soltar una sonrisa. Ver a esa persona que poco a poco se reconcilia con ese conflictivo yo. Aquel personaje que bajó de un avión solo con una maleta y un pasaporte.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada